La mayoría de los menús digitales que ves en bares de la zona son de plataformas genéricas: pagás una suscripción mensual, tenés una URL fea, y si el servicio cierra un día perdés todo. Quisimos armar algo distinto: un producto propio, resellable, que cada comercio pueda tener como si fuera suyo.
Así nació "El Jabalí Blanco", el primer menú digital que armamos con esta lógica, pensado desde el vamos para poder clonarse rápido a otros locales de Villa General Belgrano y alrededores.
Un MVP, no una plataforma
En vez de construir un SaaS complejo con paneles de administración gigantes, fuimos directo al problema real: el dueño del bar necesita poder cambiar precios y platos sin llamarnos por teléfono, y el cliente necesita ver el menú rápido desde el celular, sin bajar una app.
El backend es vanilla PHP + JSON. Nada de frameworks pesados, nada de bases de datos que exigan mantenimiento. Es liviano a propósito: así entra sin fricción en cualquier hosting con cPanel, que es la realidad de la mayoría de los comercios chicos de la zona.
Por qué un easter egg de Pong
En el footer del menú metimos un Pong jugable, escondido. No cambia nada del funcionamiento del producto, pero sí dice algo sobre cómo pensamos el software: hasta un encargo utilitario como un menú digital puede tener una parte de sorpresa y de juego. Es una firma de estudio más que una funcionalidad.
Pensado para reventa
La estructura de código está armada para que adaptar el menú a otro comercio sea cuestión de horas, no de semanas: cambiar el JSON con los platos, la paleta de colores, el logo, y listo. Eso nos permite ofrecerlo como producto empaquetado a otros bares y restós de la zona, con un precio fijo y accesible para negocios chicos.
El objetivo no es venderle una plataforma a un comercio. Es venderle una herramienta que entienda, controle y pueda pagar.
Ese es el criterio que aplicamos a este tipo de productos en NMFT: soluciones acotadas, con dueño claro del código, pensadas para el contexto real de los negocios locales.