MariMar es costura creativa hecha a mano: bordados, productos reutilizables, juegos de tela y accesorios, cosidos puntada a puntada desde el Valle de Calamuchita. Es un oficio manual, con tiempos de producción reales y piezas que no se repiten exactamente igual dos veces. El desafío era llevar eso a una tienda online sin que se sintiera genérica.
Catálogo por rubros, no un local gigante
En vez de un catálogo único y plano, organizamos todo en cinco rubros: bordados, reutilizables, juegos, accesorios y varios. Cada uno tiene su propia vista filtrada, así que quien entra buscando específicamente un juego de tela o un bordado no tiene que scrollear entre categorías que no le interesan.
Carrito propio, checkout por WhatsApp
No usamos un carrito de Shopify ni de Tienda Nube. Armamos uno propio, liviano, que acumula la selección de productos y al final deriva la conversación a WhatsApp para coordinar el pago y el envío. Es la lógica que más nos sirve para negocios chicos de la zona: nada de comisiones por venta, nada de mensualidades, y el contacto humano se mantiene donde tiene que estar, en la charla directa con la clienta.
El costo de envío tampoco se calcula automático: se coordina y se paga aparte, por WhatsApp, una vez confirmada la compra. Es una decisión consciente de simplicidad antes que de automatización total.
Misma lógica, otro rubro
Técnicamente, MariMar sigue la misma filosofía que ya usamos en otros proyectos: HTML, CSS y JS vanilla, sin build tools, deploy simple, y un diseño con identidad propia en vez de una plantilla de e-commerce genérica. Acá la paleta es rosa sobre fondo oscuro, en vez del dorado y teal que usamos en NMFT, porque el objetivo es que cada marca que armamos se vea como suya, no como una extensión de la nuestra.
Cada rubro cose distinto, pero la base técnica es la misma: liviana, propia, y fácil de mantener sin depender de terceros.
Es otro ejemplo de cómo pensamos el software para comercios chicos: una tienda que la dueña pueda entender de punta a punta, sin plataformas externas cobrando por cada venta.